Atrapada Sin Salida
19 DE JULIO DE 2026
En esta columna, la autora analiza el caso de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, como un ejemplo de las tensiones entre discurso político y responsabilidad pública. Examina cómo la narrativa de “ingenuidad” contrasta con las obligaciones institucionales de quien encabeza un gobierno estatal. Señala que la gestión de crisis, la rendición de cuentas y la coherencia entre hechos y mensajes son elementos centrales para evaluar liderazgo político. La autora advierte que la priorización de intereses personales sobre los públicos erosiona la credibilidad gubernamental. Y plantea que este episodio refleja un problema más amplio de gobernanza y captura institucional en la política local.