Niégalo todo. Subcultura de la corrupción

17 DE MAYO DE 2026

En su nueva columna, la autora describe un país donde la realidad parece opcional y la negación se ha vuelto deporte nacional. Observa, con fina ironía, cómo las autoridades insisten en que todo marcha de maravilla mientras Pemex, la educación y las grandes obras se hunden con la elegancia de un piano cayendo por las escaleras. Señala que la narrativa oficial vive en un universo paralelo donde los problemas se resuelven con discursos y los escándalos se evaporan por arte de magia. En ese paisaje, la mentira política funciona como si fuera política pública. Y la columnista, casi con humor involuntario, retrata un gobierno que niega tanto que ya parece que lo hace por hobby.